
Para los amantes del turismo de sol y playa, Menorca es la isla más encantadora del archipiélago balear y constituye un destino paradisíaco para disfrutar en pareja, con amigos o en familia.
Los grupos familiares encuentran en Menorca una isla mágica, donde pueden combinar alucinantes visitas culturales con las más trepidantes aventuras en playas que nada tienen que envidiarle al Caribe.
Los hoteles de playa en Menorca son un oasis de relax y excelencia para los huéspedes más selectos que desean ser mimados como si fuesen miembros de la realeza. Las familias con niños también pueden encontrar muy buenos apartamentos turísticos en primera línea del mar.

Las playas y calas de Menorca son casi ilimitadas, motivo por el cual es aconsejable contar con un coche para recorrerlas. Entre algunas de las más conocidas se destacan: Cala Turqueta, Cala Macarella, Cala Pregonda, Cala Galdana y Cala Mitjana, pero hay muchísimas más por explorar…
La gastronomía regional es eminentemente marinera. En los restaurantes no pueden faltar los pescados y mariscos. Los dos platos más representativos del lugar son la Caldereta de langosta y las Berenjenas rellenas. En las cercanías de las playas, los veraneantes podrán encontrar prácticos chiringuitos donde podrán comer por un precio asequible.
Artículos relacionados




0 Comentarios en “Menorca, un oasis de paz y exotismo”